Si quieres ver la selección que ha hecho el diario El País, no tienes más que pulsar encima de la fotografía.
viernes, 4 de enero de 2013
jueves, 29 de noviembre de 2012
José Manuel Caballero Bonald, Premio Cervantes 2012
El escritor Caballero Bonald acaba de recibir el premio Cervantes de las letras. El narrador y poeta dijo sentirse muy agradecido por que se le haya concedido precisamente el premio que lleva el nombre de Cervantes , de quien dijo que siempre fue para él un maestro. Leer más
Espera
Y tú me dices
que tienes los pechos vencidos de esperarme,
que te duelen los ojos de tenerlos vacíos de mi cuerpo,
que has perdido hasta el tacto de tus manos
de palpar esta ausencia por el aire,
que olvidas el tamaño caliente de mi boca.
Y tú me lo dices que sabes
que me hice sangre en las palabras de repetir tu nombre,
de golpear mis labios con la sed de tenerte,
de darle a mi memoria, registrándola a ciegas,
una nueva manera de rescatarte en besos
desde la ausencia en la que tú me gritas
que me estás esperando.
Y tú me lo dices que estás tan hecha
a este deshabitado ocio de mi carne
que apenas sí tu sombra se delata,
que apenas sí eres cierta
en esta oscuridad que la distancia pone
entre tu cuerpo y el mío.
Espera
Y tú me dices
que tienes los pechos vencidos de esperarme,
que te duelen los ojos de tenerlos vacíos de mi cuerpo,
que has perdido hasta el tacto de tus manos
de palpar esta ausencia por el aire,
que olvidas el tamaño caliente de mi boca.
Y tú me lo dices que sabes
que me hice sangre en las palabras de repetir tu nombre,
de golpear mis labios con la sed de tenerte,
de darle a mi memoria, registrándola a ciegas,
una nueva manera de rescatarte en besos
desde la ausencia en la que tú me gritas
que me estás esperando.
Y tú me lo dices que estás tan hecha
a este deshabitado ocio de mi carne
que apenas sí tu sombra se delata,
que apenas sí eres cierta
en esta oscuridad que la distancia pone
entre tu cuerpo y el mío.
jueves, 11 de octubre de 2012
Premio Nobel de Literatura 2012

El escritor chino Mo Yan (pseudónimo que significa "no hables") acaba de recibir el Premio Nobel de Literatura 2012. Cuentan que eligió el sobrenombre ya en su primera novela, para recordarse que debía ser menos crítico, ya que tenía fama de ser muy claro y directo.
Mo Yan, cuyo verdadero nombre es Guan Moye es autor de numerosas obras, alguna de las cuales (Pechos grandes y caderas
amplias, de 1995) fue censurada por las autoridades chinas por su explícito contenido sexual.
Algunas de sus influencias son el realismo mágico de García Márquez, el humanismo de Faulkner y la sátira de Lu Xun, el padre de la literatura moderna china.
Comenzó a escribir cuentos en 1981. El jurado que le concedió el galardón ha destacado que el autor chino «combina los cuentos populares, la historia y la contemporaneidad con un realismo alucinante».
En 1987, publicó Sorgo Rojo, que le lanzó a la fama. Dos años más
tarde vendría "Tiantang suantai zhi ge" (Las baladas del ajo).
Fragmento de la película basada en el libro Sorgo Rojo.
miércoles, 29 de agosto de 2012
Juego de Tronos
Al poco tiempo, te cansas de leer injusticias y atrocidades, de constatar que el poderoso (por dinero o por nacimiento) oprime al que está por debajo de él, de comprobar que la mujer es la última en ser tenida en cuenta... Vuelves a la realidad y te das cuenta de que, fuera del libro, nada cambia tanto.
Los personajes principales quedan diluidos por la aparición de nuevos actores que intervienen en los acontecimientos. Da la impresión de que el autor se ha olvidado de dónde y con quiénes empezó. ¿Sabrá terminar esta larga "canción de hielo"? Por lo visto, quedan aún dos ejemplares por salir; tal y como va la historia, dudo que sea capaz de dar respuesta a todo lo que dejó en el aire. Esperemos equivocarnos.
jueves, 28 de junio de 2012
Génesis, de Bernard Beckett
El protagonista de este libro define así al ser humano:
Soy el pensador que piensa en el pensamiento. Soy curiosidad, soy razón , soy amor y soy odio. Soy indiferencia. Soy el hijo de un padre, quien a su vez era hijo de otro padre. Soy la razón por la que mi madre reía y la razón por la que lloraba. Soy asombro y soy asombroso. Sí, el mundo puede pulsar tus botones cuando pasa por tu sistema de circuitos. Pero el mundo no pasa a través de mí. Se queda en mí. Yo estoy en él y él está en mí. Y soy el medio a través del cual el universo se ha conocido a sí mismo. Soy eso que ninguna máquina podrá fabricar nunca. Soy el significado.
¿ No te parece suficiente para leerlo?
viernes, 15 de junio de 2012
Para pasar un buen verano
No me perdonaríais (espero) si no os dejara algo para pasar las muchas tardes de verano. Aquí van algunas sugerencias:
Relatos fantásticos, de Varios Autores,Aula de Literatura , ed. Vicens Vives
El Camino, de Miguel Delibes
El niño con el pijama de rayas, de John Boyne
De amor y de sombra, de Isabel Allende
El cuento número 13, de Diane Setterfield
Un tipo encantador, de Marian Keyes
CONSULTA MÁS LIBROS EN EL BLOG DE LA BIBLIOTECA
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El niño con el pijama de rayas, de John Boyne
De amor y de sombra, de Isabel Allende
El cuento número 13, de Diane SetterfieldUn tipo encantador, de Marian Keyes
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sábado, 19 de mayo de 2012
Adios a Carlos Fuentes
A veces, conocer a un autor te hace valorar no solo lo que escribe , sino también a aquellos a los que él reconoció y valoró haciendo un pequeño prólogo de su obra. Fue lo que me pasó a mí con Auliya, un libro de Verónica Murguía que compré como lectura para adolescentes. Me di cuenta de que algo debía de tener cuando un escritor de la talla de Fuentes se ofrecía a hacer una introducción al mismo. Y así fue: el libro habría merecido la pena aunque fuese solo por un pasaje.
La muchacha soñaba, adentrándose en su muerte. En el sueño sentía cómo la piel se le encogía y adelgazaba, como una hoja de palmera sobre una brasa.
Sus ojos y su lengua se secaron. Su carne, ahora mineral, perdía volumen. Los líquidos de su cuerpo se evaporaron. La sangre y las lágrimas formaron finas vetas rojas y azules, pequeños ríos de arcilla. Conmenzó a desmoronarse: cara, manos y piernas se deshicieron. Los dientes, pulverizados, como si sobre ellos hubieran pasado decenas de años, se perdieron entre millares de granos de mica. Sus entrañas, sus huesos, se fundieron con la arena. Las diez pulseras de oro que llevaba sobre el codo, el regalo de despedida de al-Jakum,quedaron enterradas como un tesoro.
Si queréis tener una idea de quién era este escritor mexicano, pinchad en su nombre y accederéis a la página del Instituto Cervantes.
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