Un niño abandona su casa para escapar del maltrato al que se ve sometido y en su camino se encuentra con un viejo pastor de cabras.
Fue considerada por El País como una de las mejores novelas del año 2013.
Me resultó excesivamente lenta y descriptiva.
No me gustó, a pesar de reconocer que está bien escrita.
martes, 4 de febrero de 2014
Las corrientes oceánicas, Félix J. Palma
¿Se puede continuar viviendo tras haber visto el rostro de un hijo muerto?
Así comienza el segundo capítulo de esta historia que no sé bien cómo catalogar. Parecen dos obras distintas: una , la primera, profundamente reflexiva ; otra, ajena a todo lo anterior. Al final, ambas parecen unirse al retomar el tono del principio.
Me ha gustado y leeré más de este autor que descubrí hace solo un año , pero con el que llevo pasados muy buenos momentos.
Así comienza el segundo capítulo de esta historia que no sé bien cómo catalogar. Parecen dos obras distintas: una , la primera, profundamente reflexiva ; otra, ajena a todo lo anterior. Al final, ambas parecen unirse al retomar el tono del principio.
Me ha gustado y leeré más de este autor que descubrí hace solo un año , pero con el que llevo pasados muy buenos momentos.
domingo, 29 de diciembre de 2013
El héroe discreto, Mario Vargas Llosa
Es la primera vez que una novela de este autor me decepciona. Si no fuera por la técnica a veces similar a la empleada en Conversación en La Catedral, diría que no la ha escrito él.
Tres historia que nada tienen que ver entre sí se hacen coincidir cogiéndose con alfileres, lo que destruye el interés por la acción.
A unos diálogos insulsos y a unas repeticiones excesivas les sigue un desenlace rápido en el que siempre se espera que ocurra algo que dé sentido a todo lo anterior. Pero no hay nada más que otra interminable descripción que parece servir al autor para exponer, como hace a lo largo de la novela, sus gustos musicales, pictóricos...
Ni siquiera está libre de incorrecciones gramaticales.
Lo dicho: decepcionante.

domingo, 20 de octubre de 2013
Usos amorosos de la posguerra española, de Carmen Martín Gaite
A veces dan ganas de dejar de leerlo a pesar de lo bien escrito que está; es despreciable constatar en las palabras textuales de sus autores (hombres y mujeres) el tratamiento de menosprecio, servilismo y dependencia al que era sometida la mujer en la posguerra. La vida de esta se limitaba a un discurrir discreto y sin estridencias, a un no ser, a criar hijos y a hacer agradable la vida del hombre con quien se había casado, sin importar para nada su propia satisfacción; en una palabra: un florero.
El albergue de las mujeres tristes
Allí van mujeres de todos los niveles sociales y de cualquier edad. Comparten estancias comunes, asisten a terapia y se sinceran entre ellas como nunca antes lo habían hecho. Todas tienen en común la tristeza que una relación de pareja les ha dejado.
Promete al principio más de lo que da, pero se deja leer . Eso es todo.
lunes, 2 de septiembre de 2013
La bestia debe morir
Un cómic
Estupenda adaptación de De ratones y hombres, la novela de John Steimbeck, en la que se da una perfecta simbiosis entre los textos y los dibujos; como debe ser, sin que estos ni aquellos compitan por sobresalir.A pesar de estar dibujada en blanco y negro, permite ver el color verde del río y su transparencia ( al menos, yo los he visto) e intuir las palabras allá donde no existen. Los textos, precisos, quedan nítidamente grabados. Es sorprendente la viñeta en la que por enésima vez uno de los personajes describe al otro el rancho que van a tener.
No soy una apasionada de la novela gráfica, pero, si todas
fueran como esta, me haría adicta.
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